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Comando Andalucía. Antonio Muñoz Cariñanos

  • Foto del escritor: Paula Herrero De La Mata
    Paula Herrero De La Mata
  • 5 jun 2024
  • 6 Min. de lectura

Actualizado: 20 jun 2024


Antonio Muñoz Cariñanos, en su clínica de Sevilla / Imagen: EL MUNDO FINANCIERO


(descargue el zip para escuchar el primer episodio del podcast)


Antonio Muñoz Cariñanos era coronel del Ejército del Aire, director de la policlínica del mando aéreo del estrecho y jefe del departamento de otorrinolaringología en la Clínica Sagrado Corazón de Sevilla, aparte de tener su propia clínica y atender a atender a grandes famosos del folclore español como Rocío jurado, Isabel Pantoja o Camarón de la Isla. El 16 de octubre del 2000, fue asesinado por la banda terrorista ETA en su propia clínica.

Este suceso lo cubrió la periodista Charo Fernández Cotta, quién entonces era la directora territorial de televisión española en la Andalucía. 


PAULA (P): ¿Cómo recuerda el momento en el que llegó a la redacción que Antonio Muñoz Cariñanos había sido asesinado? 


CHARO (C): Yo recuerdo perfectamente esa tarde. Estábamos allí en el centro. Yo estaría en mi despacho y me llamaron de la redacción que bueno que habían matado al doctor Muñoz Cariñanos. Eran épocas de mucha actividad de ETA en Andalucía. Había un Comando Andalucía que era muy activo, pero claro que aquello fue un caos. Y rápidamente yo seguí el suceso aquella tarde concretamente desde la redacción y nos iba llegando las noticias. Y yo, además en aquel año, yo lo que estaba era dirigiendo el centro territorial. Entonces coordiné la cobertura, pero no estuve en la cobertura directa. Es decir, no, no estuve en la calle ni estuve, aunque, claro, había muchas llamadas y muchos contactos.


P: ¿Fue fácil, la cobertura mediática que se hizo del suceso?


C: Discurrió todo muy rápido, ¿no? Entonces la información nos iba llegando por gente que llamaba y ahí ya mandamos redactores a la zona. Yo no recuerdo en este momento hecho memoria, no recuerdo qué redactores fueron porque es que hace ya muchísimos años, pero bueno, iban llamando por los teléfonos, tener cuenta que en aquella época los móviles no funcionaban como ahora iban llamando los por teléfono. Y ya te digo yo, yo lo que sí, sé que desembarcaron rápidamente de Madrid y vino el que entonces era director de informativo, Alfredo Urdazi.

Y, preparamos una entrevista con el hijo del doctor Cariñanos, en el mismo, en el mismo lugar donde había sido asesinado.  La entrevista se realizó un par de días después, y bueno, pues fue el hijo el que nos relató en primera persona como habían discurrido de los hechos. Fue muy, fue muy impactante. Fue muy repugnante de la forma en que lo asesinaron.

 

P: También su hijo Pablo, en una de las entrevistas, hizo mención a la forma en la que habían asesinado a su padre. Y no solo a eso, sino a la figura que representaba su padre para la ciudadanía sevillana y sobre todo en el folclore español.

 

C: Era un médico muy querido porque era muy buen otorrino y trataba las cuerdas vocales y cuidaba la voz de todos estos artistas. Y por eso estaba en el punto de mira, eh, y fueron a por él.

 


P: Considera que fue más por ser un buen otorrino y por tener su propia clínica o más bien por pertenecer a medios del ejército español y crear, digamos, ese perfil de coronel, o sea, ¿Su asesinato cree que fue más por ser coronel, que por ser médico o porque era una figura fácil que tenían un fácil acceso?

 

C: Sí, claro. Pero bueno, ya te digo que esta normalmente, además, ETA asesinaba al objetivo fácil.


P: Un objetivo fácil, porque al final era fácil de matar lo que venía diciendo que no tenía seguridad y que tampoco se pensaba que fuera una de las figuras que estuviera en la lista de ETA.


C: Ellos siempre mataban a quien podían matar sin problema.


P: Porque, por ejemplo, está el asesinato de Alberto Jiménez Becerril y su mujer dos años antes también en Sevilla. Y lo mismo fueron fáciles de matar.

 

C: Sí, eran fáciles de matar efectivamente. Y por eso los mataron en el año 98, cuando salían de un bar que hay también en la calle Clínica Molina una calle muy céntrica de Sevilla, ellos vivían cerca. Y entonces habían salido de tomar una copa con sus amigos, era ya tarde las doce, la una de la madrugada y los mataron por la espalda. Alberto estaba en las listas de ETA, pero no llevaba escolta.

Y su mujer decía que, si iban a por él que ella iba a estar con él, era una pareja que se quería mucho. Una pareja joven, tenía tres hijos y los mataron de una forma absolutamente repugnante por la espalda. Una pareja joven, dejó tres niños huérfanos y aquello también fue, fue impresionante. Yo entonces estaba en Madrid en el equipo de Javier Arenas. No bajé a Sevilla al funeral, no me tocó, pero he conocido mucha gente que era amigo de ellos y que los querían porque eran una familia muy, muy conocida en Sevilla.

Y desde luego, todavía seguimos todos los años conmemorando su asesinato, con un ramo de flores en la calle donde los mataron, y los mataron porque eran fáciles de matar porque era una pareja joven que salía de tomar unas copas con unos amigos en un bar de cerquita de su casa.

 

P: Aparte de cubrir este suceso como periodista, también estuviste trabajando en el ministerio de trabajo y gabinetes de prensa como en el a Aznar en el año en el ámbito político, estar frente a sucesos como atentados ¿Cómo los recuerdas?

 

C: Por ejemplo, cuando hacíamos la campaña del año 2000, ETA asesinó a José María Lacalle en plena campaña electoral y recuerdo que yo estaba en la caravana de prensa del presidente que era un avión que íbamos todos los periodistas y hubo que desviar ese día, el vuelo y aterrizar en Bilbao parar ir a la capilla ardiente y la verdad es que fueron momentos durísimos. Yo nunca había estado en un funeral de una víctima de ETA, pero fue un momento durísimo.

Y en otro momento, en aquella misma campaña cerca de las elecciones, tuvimos un acto en Portugalete, creo que fue la más en la más izquierda, no sé si era un local de UGT en algún tipo de asociación y entonces pues cuando llegamos camino del local donde nos dejaron los coches, recuerdo que había un bloque de pisos, con todos los balcones con gente encapuchada y carteles de Gora ETA, vamos, y es que se cortaba el aire con un cuchillo.Fueron años muy duros, muy duros, lo que llamaban los años de plomo. Después de una breve tregua que había habido de un año, ETA volvió matando con mucha crueldad.

 

P: Esa breve tregua como la llamas Charo, hace también que se creé un sentimiento de miedo. Una emoción ante las personas, ante las que escribían, a las personas que escribían. Miedo. ¿Cómo crees que influye este miedo? Ya sea a la sociedad, a los periodistas, a todos…

 

C: El miedo a ETA influyó en todo, porque a los empresarios los extorsionaban, o me pagas el impuesto revolucionario o te mato. Y si escribes algo que no me gusta, te pongo en el punto de mira. Entonces, fuera del País Vasco, ya actuaban y ya consiguieron que periodistas como Burgos o con Carlos Herrera se fueran de España un tiempo porque los tenían amenazados. En el País Vasco, periodistas como Carmen Gurruchuaga o José Luis Aguinaga se tuvieron que ir del País Vasco. Entonces, evidentemente, ETA debió de influir en la prensa igual que influyó en todo el resto de los estamentos vasco.

Lo que yo no sé es hasta qué punto es una línea difícil de discernir.

 

P: Una línea difícil de discernir que al final englobó a todo.

 

C: El miedo. El miedo gobernó la vida, la sociedad y la vida en el País Vasco en aquellos años.

 

P: Y al final, cuando el miedo es tan fuerte que se convierte en insuperable o se ve que no lo vamos a poder conseguir, la gente deja de tenerlo y se arma de valor para poder enfrentarlo. Con esto, ya vamos a acabar este episodio Charo. Muchas gracias por su participación. Pero antes me gustaría que me dijera con que sensación buena después de todo lo que había sucedido aquel 16 de octubre, te quedas te desde una situación fea hay algo bonito dentro de lo que el suceso acontecía.

 

C: A mí lo que me impresionó más de aquellos días, fue la solidaridad del pueblo de Sevilla. Y como todos los sevillanos perdieron el miedo, en aquel momento en el día del asesinato, es que todos los sevillanos por la calle iban persiguiendo a los etarras. Iban señalando su trayectoria, y aquello facilitó muchísimo su localización y captura que en la mayor parte de los casos o en muchos casos asesinan y ya tenían un plan de fuga bien orquestado y es muy difícil, que luego y antes, te des cuenta, se han vuelto a refugiar en Francia. Y en este caso, la colaboración de los ciudadanos y de los de los ciudadanos había permitió que se les capturara con gran rapidez.

 

Los sevillanos aquel día vieron que se podían enfrentar a la banda terrorista eta que con ayuda de todo el pueblo podían salir a por ellos. A lo mejor era porque allí, era más fácil, pero consiguieron derrotarla.




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